viernes, 30 de noviembre de 2012

       Me encanta saber que en noches como ésta me encuentro sola y sin pesadillas. Aunque algunas ambigüedades, igual que veces pasadas, aparecen. ¡Qué será de este amor infortunado!
       Por favor no lo tomes a mal, me gustás pero solo porque he vivido cosas intensas, inimaginables para otros por ser tan propio. 
       Son ciertos momentos los que me hacen recurrir a vos, solo por encontrar en vos algo de mi pasado que me martiriza, no por ser vano o estruendoso sino por revivir momentos en donde he sentido cosas que ya no siento hace tiempo.
       No tomes a mal que un beso tuyo me estremezca causando hervor en mí, esos gestos me incitan eso bello, en mis emociones, que hacen que me movilice. Quiero verte desnuda. 
       Quisiera que existas tal como te imagino pero sé  que no será posible. Como lo sé, te pido que confíes, y me dejes poseer tu cuerpo, ése que ansío en mis fantasías; quizá, nuestras ansias se conecten. 
       Mis deseos no son en vano, aunque sé que no sos vos en realidad, sabé que no soy yo, pero dejémonos llevar por la fantasía, para que nazca algo que no conocemos. Si solo deseas hablar de tus infortunios,  dejame decirte que no importa que sea, solo quiero identificar tus gestos. Solo porque me gusta abrazarte te digo te quiero, solo porque me gusta besarte te escucho, solo porque tu voz me recuerda a alguien te digo te anhelo, y solo porque he amado antes, quedará en mí tu recuerdo.

martes, 23 de octubre de 2012


La llegada del solsticio de verano en invierno es tan alucinatorio como puede ser lo que sucedia a tan poca distancia de mí.
Sus curvas flameaban desde la esquina, se ocultaba su rostro por el reflejo del sol en las vidrieras y parecía recobrar el aire cierta vibración por la humedad que se levantaba entre esas calles de asfalto. El tránsito de la cuidad atiborraba con sonidos; aunque sus ruidos se opacaron al acompañar con su desempeño melódico su caminata.
No creía que ella fuera a reconocerme, pues, el cambio que había sufrido mi voz y mi mirada había sido de una forma tan clandestina que anulaba las constelaciones.
Su mirada parecía fijarse en mí.
Yo iba acercándome poco a poco en mi caminata frente a ella, ¿me reconocería?. Siguió acercándose cambiando la mirada y su perfil con el reflejo del sol, y acotó en sus labios una mueca provocadora, sin dejar de mirarme. Tan pronto sucedió eso, mi boca y garganta comenzaron a secarse, esa mirada desafiante anudaba mis cuerdas vocales, y empezando a temblar cayó la primera gota por mi sien. Disimulé su secado con un gesto pensativo, corrí la vista de ella y volví a posarla en el momento que dí por terminada mi actuación. Sin perderme su paso actué con osadía cuando pensé en su cercanía. En el momento en que levante mi rostro, ella empezaba a rodear mi cuerpo, amagando un choque que logro evitar, me miró fijamente y me provocó una conmoción espeluznante. De allí que yo, sin poder dejar de mirar su nariz, mantenía mi boca seca, mientras ella con su mirada desafiante estremecía mi cuerpo, y al querer producir mi primera palabra, solo pronuncié un sonido espeso que dificultó mi hablar con la sensación de algo punzante en el cuello.
En ese momento volteó su rostro; su gesto, su boca, había cambiado. En su perfil note un hastío, y al estar tan cerca y notar su piel tan suave en su cuello y su perfume tan pregnante, en mi último instante posible de actuar, olvidé hablar

lunes, 3 de septiembre de 2012

Mis pies se hunden sin sigilo en el agua, pero mis pisadas no hacen chasquido.¿Me estaré volviendo agua?
Pero si hasta el agua cayendo sobre agua salpica. ¿Qué será?
Me uno a él como si no tuviera densidad.¿Soy un fantasma?. ¿Desde cuando estoy muerto?

¿Cuantas, cuantas veces el agua hizo que mi piel se estremeciera y mis pies se humedezcan? Ya no hay nada de ello. Salto como nunca antes, con tantas ganas de ver el agua como lluvia en el aire, pero éste quieto se queda.
Me meto en lugares mas hondos inundados por la tormenta y ni mi ropa se moja. La gente a mi alrededor, pasa por los costados mirando el agua, con preocupación en sus rostros, evaden los charcos, y en el mínimo contacto, el agua, se expande en todas direcciones.
El agua es inmune a mi cuerpo, pero mi cuerpo existe, lo veo reflejado con la imposibilidad de remover su imagen, amargada en su esencia, imposible de borrar. Ésto me crea una devoción a tal vil socorro, observando con detenimiento mi rostro, anonadado en la crueldad de mis ojos por tanta tristeza que deslumbran. Estoy queriendo atravesar el agua solo para consolarme, tan narcisisticamente triste.
Mi reflejo me pide una sonrisa, él no se va a mover hasta que lo haga. Yo sin más, con la ternura que me creó, sonrío, veo otro rostro, esa persona que vivió y sintió  por muchos años la agonía sin dejar de renacer. Una locura que inminentemente despierta y crea felicidad en sí misma. Extendiéndome su mano, lo sujeto haciendo que éste brote del agua empapándome con su salida, mirándome a lo ojos y sin dejar de sujetar mi mano habla con la sonrisa : - Volverás a hacerlo - ; y como si una fuerza lo echara al fondo del agua soltó mi mano, cayendo de espalda, haciendo que  el peso de su cuerpo al caer cree un estallido de agua dejándome ciego, envolviéndome de humedad y  frío de pies a cabeza.
Sintiendo que me iba enfermar salí de allí. Mi ropa estando empapada más el ruido del agua hizo que a muchos llamara la atención, miraban desentendidos. Sentí que podía respirar, estaba con el agua casi hasta las rodillas y exhausto, casi sin aire en los pulmones y temblando, como si hubiera estado horas bajo el agua.

jueves, 26 de julio de 2012


Encuentro en su mirada algo que tengo que buscar,
en su sonrisa un indicio, en sus gestos un decir y en sus muecas, no las tiene.
En su corrosivo ser un semblante, en su anticuada forma algo nuevo, en su escucha la pasión, en su amor un consuelo.
Pero lo que mas me gratifica,
es poder sentirla con mi risa. Haciendo que en mis pensamientos afloren, por esta añoranza sin escrúpulos,
el desconsuelo de haberlo vivido y no podertelo contar.
Solo quisiera que mi nube tuviera forma.
No es que no me guste así como está: en un espacio de ciclo infinito, ocupando solo una enésima parte de él. Se ve esponjosa y sólida como si no se fuera a desarmar nunca, pero quisiera que tuviera una forma. Quizá para admirar algo nuevo en ella, no es que deje de mirarla y quererla por ello, o no poder tararearle mis canciones favoritas, pero solo quisiera que tuviera una forma. Quizás de un animal, si, un conejo, o de unos ojos, unos ojos que se distingan dentro de esa nube, que no sean maliciosos sino cálidos, y que parezca que a cada mínimo movimiento de la nube cambie de significación su expresión, para poder tener, quizá, una conversación de miradas con ella. Ahora me gustaría que fuera mas alta, pero que sus formas de los costados no cambien, esas onditas que tiene para crear sus bordes me gustan, le dan la sensación de consistencia. Que rara quedaría si tuviera esa misma consistencia y fuera mas alta y menos ancha de lo que ya es, esa mirada no podría estar como la imaginaba y menos ese conejo. Qué forma podría tener así? pues, no me lo imagino.

viernes, 6 de julio de 2012

Mareas

Mareas mis ojos. Añoras,
añorás que lo haga.
¿Queres que te siga?

Yo no quería alejarme así
pero fue tu suavidad la que me aterró,
la ultima vez
me causó dolor: pensé lo peor de mi.


Y aún así comienzas,
comienzas ese nado naufrago:
acuestas tus hombros
relajas tu peso,
y dejándote llevar por la marea
mareas mis ojos.

jueves, 28 de junio de 2012


Si sentir y añorar fuera lo único que nos mantuviese en vida no estarías con este problema. 

¡Déjame!


¡Que pecaminoso encuentro con las debilidades! sufriendo la duda en el desconsuelo. Ése, tan apaciguado con fantasías y con sucesos añorados

¿Viviré?
¿Vendrá hacia mi?
 No se qué será capaz de apaciguarme.
¿Qué mas me queda que esperar?... ¿Ahuyentarme en el olvido? ¡Eso nunca!.
No se si buscar allí o en el mismo lugar,

crearás.

No se si embaucar o seducir,

amarás.


No se si gritar o gemir,

gozarás.

¿Habrá alguien? 
Lo sabrás.


La noche hacia florecer sus encantos haciéndolo todo mas lindo que el día. Era mucho mas acogedor, y el clima daba una sensación de calidez y templanza jamas encontrado en otro lugar. Las estrellas proporcionaban la luz exacta en donde tus ojos no se ciegan ni encandilan, y permitían ver el paisaje cercano con una suavidad única.
Era sorprendente como tantas estrellas podían dar, en su destello, esa claridad que tampoco era clara pero era la claridad necesaria. Acompañada por un viento suave, que hacia mover temporalmente las copas de los arboles. Se articulaba un sonido de ensoñación que esperaba dormirte sin poder nunca llegar a hacerlo. Sensación de una escena que parecía  repetirse  pero sin embargo, el viento, arrastraba siempre el movimiento de las hojas con un sonido diferente, un sonido cáustico amoroso.
El miedo se aleja de este lugar, no por pensar que no haya bestias rondantes sino porque si se acercaran podríamos ya tratarlos como amigos.
Una bestia se me acerco un día, era el doble de mi tamaño. Tenia una postura doblegada, brazos tan largos que casi llegaban al piso, pelos en todo su cuerpo, y cuernos que sobresalian maliciosamente acompañados de su rostro. Todo su cuerpo reflejaba una expresión diferente a la de su cabeza. Se podía ver un ser circundante que quería reposar a cuesta de sus inmundicias, un solfeo arrollador buscaba un contacto. Mientras que su cabeza daba toda la desconfianza de poder amistar con él, daba la impresión de poder arrancarte la cabeza de un mordisco para saciar su hambre.
Cuando lo vi pensé: ¿Qué culpa tiene de ser bestia?
En ese momento, me corrí del lugar del que yo estaba sentada para que ella lo ocupara, y la acompañé, ubicándome a su lado, para vivir nuevas sensaciones. Cada lugar que ocupes en ese paisaje te hará revivir nuevas sensaciones. No es lo mismo si miras las estrellas o el horizonte, si solo te dedicas a escuchar el susurro del viento o a mirarlo mecer las copas, o si te pones en un lugar donde el viento dé en vos.
La bestia aceptó quedarse. Yo solo cerré los ojos y decidí escuchar el susurro del viento sintiendo a la vez como daba en mi cuerpo. Cuando abrí los ojos después de un tiempo, la bestia ya no estaba, no había notado sus movimientos y ya no estaba cerca.



La mañana cautiva una cristalidad del día que ensordece.
Pisan el suelo los arboles.
Comen cenizas las ardillas.
Cuentan historias el viento y las hojas.
Maullan gatos y lloran los astros.
Toda aquello había en este pintoresco lugar.


martes, 15 de mayo de 2012


¿Qué habrá de ser de aquél que no se nubla ante la adversidad? ¿Qué de aquél que magnifica todos sus logros, evaporando los cimientos próximos, haciendo temblar la tierra a sus alrededores?
El sismo genera destrozos y quebraduras en las construcciones erosionadas por el viento, arrastrante de sus emociones.


Separa sus brazos, esperando la llegada de algo que dé por dicho su hazaña, el viento forcejea  con su ráfaga golpeando su cuerpo sin producir desequilibrio en él. Se contempla en su mente, sus ojos cerrados, su sonrisa enmarca su belleza gloriosa esperando el triunfo de las rendiciones a su poder. Poder que ha proclamado como único, como espasmoso y silenciador, carente de servidumbre, sosiego de sus manjares y sanguijuela de saberes.
Cuan enardecido se ve este ser que lo ha creado todo, todo aquello que suscita la efervescencia de su ser.
Avasallado por el reinado de sus emociones que lo incautan sin soslayo, su piel petrificada, sin sentir y sin mirar, solo sus pies clavados en la tierra y su espalda quebrándose, esperando el impacto que lo haga caer en las plumas de su libertad, manipuladas y creadas por él ante lo sublime de su existencia.

Su cuerpo empezó a envejecer, no se dio cuenta de su transformación, de no abrir los ojos nunca lo supo, y de ir contorneando su cuerpo, el peso, hizo que cayera antes de lo previsto.
Propio de su desamor, se estranguló con pesadillas, escenas recorrían su mente, la imaginación incipiente era su único recurso. Que agotado se notaba, corpulento en desazón y roto en investiduras.
¿Quién habrá sobrevivido a aquello y que posea la suficiente condolencia para ayudarlo?

Una extrajera recién llegada a su próximo recinto, evocó su presencia con un grito ante la espeluznante imagen, un rezago del viento y del polvo que dejaba ver los destrozos. Su agonía hizo brotar sus lágrimas, y allí lo vio, un sobreviviente, corrió a su lado, apenas respiraba, colocó su boca sobre la suya y sus brazos sobre su pecho presionaban, desesperadamente.
Había llegado tarde a aquél, que solo necesitaba un auxilio a tiempo, para poder seguir viviendo.

lunes, 23 de abril de 2012


Una tarde azul comenzaba a avivarse. Por entre los ojales, los reflejos solares se traslucían. Un paisaje estridente aunque reducido. Mi voz estaba apagada y mi cuerpo parecía estar en una posición no muy cómoda, o poco propicia para que mis ojos vislumbren todo lo posible. Aunque lo intenté fue imposible para mí aumentar la amplitud de esa imagen.  Llevé a mi brazo hacia lo que, entendiendo la dimensión de mi cuerpo, me llevaría a verlo enfrente de mí pero no fue así, mis movimientos asediados no lograron cambiar mi perspectiva inicial. Parecía estar en un estado cataléptico, pero tampoco, yo sentía mis movimientos pero mi visión no lo daba a relucir. Me sentí atrapado, viendo siempre la misma imagen. Decidí obviarla.
Me sentí como un ciego al que, para que no se asuste con la oscuridad y los destellos repentinos,  le implantaron una imagen.
Me paré buscando algo de que sujetarme y orientarme, al pararme la sensación del espacio cambió. Pensé en pedir ayuda pero al parecer estaba mudo o sordo.
Comencé a caminar en dirección recta, con los brazos extendidos, nada se hallaba aquí, no había ni brisa, ni ruido, ni olores. Temeroso con mis pies fui andando,  esperando llegar a algo que pueda identificar a mi paso.

Mira como se ve ese insignificante risueño, su miedo a pesar de todo no lo paraliza, se ve en él que no sabe dónde va y cree que va a llegar a algún lado. Solo si supiera que el espacio en blanco a su alrededor  lleva a abismos sin fin, que lo harán caer  sin dimensión de tiempo, siendo solo capaz de gritar en su mente; y que la abstracción del tiempo le hará creer, que solo ha caído hace unos instantes y fallecerá pronto. Dejando así, su cuerpo rendido, inmóvil, preparado para recibir el impacto eternamente. La única base donde puede situarse mide lo que su esperanza dure. Tarde o temprano, cuando el fuego de su angustia y de sus entrañas lo calcine, caerá; siendo que la mayoría, luego de haber sufrido ese dolor, su esperanza a sobrevivir no dura demasiado.

Bueno me he acercado a algo que parece tener un borde, mejor no sigo arriesgando, es mejor ir despacio.
Mi imagen me recuerda a algo, me resulta conocido, como si yo hubiera estado ahí y pasado muchos momentos. Pero esta imagen aunque sé que tuvo momentos lindos, me deja una sensación de algo infortunio, alejado de los lindos pasajes. Aunque muestre la belleza de un árbol floreciente, también hay una silueta borrosa que la distorsiona y que incita a algo sucedido que me trae desasosiego y angustia ¿Qué será? ¿Qué habrá pasado?.

¡Lo único que faltaba! ¡Ahora tiene recuerdos!, reviviendo sensaciones vividas…. Fah!, lo que no sabía que estaba dentro de él. Este puede ser un caso difícil, puede convocar su esperanza con esas sensaciones, o quedarse con lo más mordido antes de llegar aquí  y concluir finalmente con lo que había empezado.

¡Que penoso transcurso de emociones! ¡Que alborotado mi pensar!, olvide cuantos pasos hice y para que lado iba. No recuerdo que tan lejos o tan cerca estaba del borde. Solo necesito calma, devuelta estoy ciego buscando mi borde y ni siquiera sé qué significa eso.
Pronto volví a encontrarlo y a ubicarme en el espacio explorado, siguiendo el costado del borde llegue al otro extremo de formaba una esquina. ¡Que vértigo! mi pie pareció resbalar por un segundo pero volvió a estabilizarse, ya había marca en mi mente, por lo menos, de alguna dimensión del suelo. Decidí seguir bordeando, con mis manos tímidamente extendidas hacia adelante, resaltando la sensación de mi cuerpo en ese aquí y ahora, haciendo que la imagen se transforme en lo que imaginariamente pensaba que conformaba ese espacio. La imagen de mí en esa dimensión prevaleció en la lucha haciéndome sentir a gusto con mis logros, mis pequeños pasitos.
Sentía que me acercaba a algo sin saber exactamente que era, solo mi mente llenará todo este vacío, puede recrearlo, puede estacionarlo con magentas y bordoneas, puede proclamar vida en mis rincones solitarios. Puede hacer tintinear luces en predominio de la oscuridad, puede hacer sonar sonajas en medio del silencio. Puede recrear la sensación de mi cuerpo como así también la sensación de mis pies acariciados por la corteza silvestre, puedo sentirlo y puedo verme allí dentro de mi imagen, al lado de ese árbol, transmitiéndome la sabiduría del placer, provocado por los recuerdos ocultos detrás de la acechante tiniebla. Y allí estoy, trasladando mis dedos, confirmando esa textura que por tanto que se reclame en otros, solo en él existirá.  Mi mente apaciguó su llanto silencioso, al verme dentro de la presuntuosa imagen. Manos, pies, ropa, oídos, habla, todo estaba allí, una amplia visión, podía correr. Corrí y corrí y busque, todavía no estaba seguro de quien era, de donde venia y por qué este árbol representaba tanto para mí, no sabía siquiera lo que representaba, solo que por algo lo había elegido. 
Seguí caminando pero me di cuenta que siempre el árbol estaba  a la misma distancia, pasaba las colinas pero al darme vuelta siempre era la misma la que estaba subiendo. Así que solo me limite a contemplarlo desde allí. ¿Qué querrá decirme ese árbol? ¿A qué se debe que no pueda irme y el siga allí?
Decidí observarlo de cerca, sus detalles. Tajos, rabietas, partes secas, húmedas, partes verdes llenas de vida. Un árbol muy peculiar. No me dio pudor arrancarle una hoja y empecé a mirarla como si dentro suyo, en sus líneas entrelazadas podría haber escrito un mensaje, pero no podía dilucidarlo, quise arrancar una por una hasta encontrar una legible.
Pronto había hecho un desparramo de hojas que para mi sorpresa se secaron y pudrieron en ese tiempo ínfimo, provocando que al menor contacto se despedazaran. Me dio mucha pena haber desperdiciado todos esos posibles mensajes asique opte por subir el tronco, posarme en una de sus ramas más resistentes y buscar en las más cercanas la posibilidad de una lectura comprensible.
 Aparentemente ese momento iba a llegar, un destello de letras apareció en mi vista como una especie de alucinación, donde vi en esa hoja una esencia única y una posibilidad única. No sabía que hacer, si arrancarla o tratar de leerla desde allí, estaba lejos pero prefería no echarla a perder como las otras. Subí todavía más ese tronco, teniendo mucho cuidado con las demás hojas, hasta que pude agarrarme fuertemente de otra rama y poder tener a mejor vista aquella hoja: “ NO PIERDAS LA CALMA. Cuando sulfuran los sentimientos donde hay días grises y días eternos, el encuentro del día pleno y acogedor es a través de la búsqueda en la vida finita de los pequeños retazos, donde la fantasía y el recuerdo demuestran sus ansias en la proyección y en la vuelta de lo añorado. HAY COSAS IMPORTANTES, COMO EL VERDADERO SENTIR. Evoca tu inocencia perdida, te ayudará a derribar barreras y volverás a ser  libre…”

Que curioso ha tenido un pequeño viaje al inconsciente representativo de su imagen. Lo único que puede ver pero que tampoco le permite ver realmente a su alrededor.
 ¡Que altamente impregnado de su vivencia me siento!, me corrompe su inquietud y su sentir añorado. ¿Lo dejaré ir? ¡Que arrogante obsoleto!, engañarse para escaparse de su real infortunio. Si eso queres aún no estás listo. Permanecerás aquí hasta que correspondas tu sentir verdadero a tus necesidades o caerás, exactamente por lo que has venido antes.

Mi cuerpo se estremeció en la llegada de un empujón narcisista, queriéndome a mí y solo a mí llevarme  adonde la imagen de mi mente parece intocable , pero mis sensaciones a ese contacto han quedado impregnadas.
Estando aquí, aún, en cuerpo, puedo verme en esa imagen, pasando esa frontera invisible y sentirme parte de ello.

La locura ha empezado a sensibilizarse:
 ¡Que ocurrencia la de este joven! ¿Cómo se le ocurre? ¿Acaso no vio por el peligro por el que pasó? ¡Casi nos mata! ¡Llevó mi concurrencia a su pésame!
Maldito engendro…

Quizá sea más fácil si puedo entender que hacer aquí con este cuerpo. ¿Qué hago para que los momentos que pasé, lo que perciba, sea? Solo sea lo que necesito saber. ¡Que ocurrencia la mía velar un futuro fantástico! ¿Será real? ¿Qué impulsará? ¿Malgastaré mi tiempo?¿ Diré que existe?.
Tendré que aprender a elegir, lo que decida cambiará todo del momento, hasta las orillas de estos bordes; quizás hasta dejen de existir. 

lunes, 12 de marzo de 2012

- Mira que voy a querer que compres un departamento con una ventana panorámica de vidrio para que vea el mar?- dice enfurecida jimena, desentendida del malgasto de su pareja.
Él no entendiendo su desconformidad le dice:
- Y si eso es lo que querías. ¿No me dijiste que te gustaría sentirte como en lo alto de una montaña, donde tu grito se pierda en un sonido lejano por el campo abierto, y que tus sensaciones se reflejen en el mar en el momento de un ocaso, estando los dos disfrutando el vicio enardecido?. Y bueno... compre un departamento con vista al mar en el edificio mas alto de la ciudad y con ganas de cenar con vos viendo el ocaso.
Jimena con aire frustrado y melancólico le dice:
- No era lo que te estaba pidiendo, yo quería que vos me entregues esas sensaciones que dentro mio quería sentir estando con vos.
Él bastante desorientado, pretende articular esas nociones y esto es lo único que logra decir:
- Disculpame jime, yo no sabia que era de esa forma, pensé que te iba gustar perdoname.
Ella no lo soporta mas y larga un llanto, desilusionada:
- Es que no entendes nada de lo que te digo. No se para qué te digo estas cosas.¿ Vos sabes lo que a mi me gusta? ¿Vos sabes lo que yo necesito?
Él sin saber mas que hacer solo dice lo que siente:
- Yo te quiero, yo te amo y pensé que de ésta forma podrías acercarte a eso que querías. Yo noté la emoción de tus palabras y pensé en esto para vos.
-¿Un departamento? ¿ Querías que venga acá y me conforme con mis deseos de ésta forma, en vez de que vos me hagas sentirlo?
- Yo lo que mas quería era hacértelo sentir, nunca pensé que yo solo podría  crear en vos ese tipo de sensaciones. Creí que la única forma de acercarme a eso era... comprándote este departamento...
- Sabes que no... ¿Vos pensas que no podes? ¿No queres? ¿No sentís eso?
- Basta jimena, sabes que lo siento pero no puedo, no se como... Hice lo que pude, con lo que creía que podía generar esa ilusión....
- ¿ Ilusión? ¿Me queres solo ilusionar hasta que luego lo nuestro se corrompa?
- Entendé que lo que dijiste, aquellas hermosas palabras que me inspiraron a querer darte lo que puedo... son palabras que tienen una belleza pero que no se puede encontrar esa realidad en nosotros, y me pareció que ésta era la mejor forma de acercarse a esa ilusión.
- ¿No se va a hacer realidad en nosotros no?.Bueno esta bien, eso era todo lo que quería saber... Me voy. Espero que sigas creando ilusiones para luego desilusionar a la persona que mas te va a amar en la vida, hasta que te toque a vos no vas a aprender la lección.

domingo, 11 de marzo de 2012

        Como en el día de hoy no hubo más que sorpresas, me retiré. Apoyé mis manos de un golpe contra la mesa y arrastre fuertemente mi silla antes de irme. Salí de la cocina y me encaminé a la calle, sin más que eso en la mente. No esperaba que nada sucediera afuera, solo salí.
         Me encontré con un lindo día, luego el sol me segó, y el viento tibio me amargó un poco. Me senté en la vereda y procuré mirar  hacia las esquinas, y el sol dando directo a los ojos.
   
        No esperaba a alguien, solo me interesaba observar, sin pensar y sin creer en nada.

        El momento me parecía único pero no de los mejores.
        Me pareció necesario, pero para siempre. Solo quise replantearme en el silencio.

       Allí no había nadie, podía verse el desierto de como uno se sentía.
       Comenzaba en ese estado ya a ver hacia las esquinas por si algo pudiera pasar,  el sol todavía directo hacia mis ojos. No me dificultaba la visión, no esperaba que realmente algo suceda. Solo quería sentirme curioso.
       Me olvide de mi curiosidad en el segundo en que mi cabeza vió la calle, y mis pies y rodillas se posaron, en donde la sensación de mi cuerpo, apoyado en la vereda, era sobre mí la permanencia con supremacía.
      Sosteniendo mi cabeza con mi brazo izquierdo
      mi mano abierta sobre el mentón,
      mi codo apoyado sobre mi pierna,
      mis pies transpirados,
      y mi mano derecha inquieta queriendo rasgar el cemento.

     Al parecer no entendía muchas cosas. Queriendo saber qué era, volví a mirar pero no había nadie. Mi pensamiento se desbloqueó y propuso su especialidad.
    Convoqué historias, oportunidades y suplementos. Me ví dentro de un circuito único, que nada lo cree y nada lo espera. Mi nada absolvió mis penas penándolas, y se concluye en mil opciones que jamás podré saberlas hasta que consiga la austeridad de las sensaciones impropiamente habladas.
    Esa penuria aumento mi lujuria.

    ¡Obnubilaré mis acechos y proclamaré mi sentir!
 
¿¡ Qué mejor forma de crear en mí... lo que paradójicamente hará que esos momentos, tal como estuvieron, se conviertan en otros!?
   

lunes, 20 de febrero de 2012

Si yo te digo donde estuve no me lo vas a creer.
Un mundo donde reina la paranoia y todo es caótico,
encerrada en un cumulo de significaciones irreversibles.
Así quedé, con las sensaciones de un porvenir holocausto.
No volví a verme después de eso.
Llegue a apreciarme pero no a desenvolverme.
Subrayé eventos inhóspitos,
volviendo a querer creerme en un mundo cordial.
Estallé en mil palabras pero ninguna me identificaba.
Creé elocuencia pero en mí está perdida.
No logro sostenerme sin presagios,
y mis augurios son cada vez mas certeros.

Llenaré mis ausencias con pasajes momentáneos
y comenzaré una vida con siluetas rondantes.
Dando vuelta en las ocasiones circunstanciales,
comenzaré a creer que lo que me depara lo haré grande.
Enseñaré una lectura crucial de la realidad
y estudiaré  lo que comienzo a creer.
Así me iré, luego del transcurso, con la frente en alto de mis logros
para poder empeñar todos esos momentos en sonrisas de perspicacia
al haber eludido mi incesante corazonada.
Comenzando una tarde de otoño,
se acercaba una lúgubre noche
al alcance de las manos por el sendero delicioso de la búsqueda de la soledad,
manejando recuerdos inmersos en otras realidades,
pasando desde lejos una ráfaga de penas encubiertas,
pensando solamente en la caricia de un desconocido en la que penetra la sensación perceptible del cuerpo, hasta generar un éxtasis de placer.
Imaginando sucesiones de hechos,
mostrando flexibilidad,
romance y pasión endulzada por el deleite de un cuerpo sagaz y manipulador de sensaciones.
Maldita sea la frustración del sol en la mañana,
en la espera de un encuentro causante de situaciones similares,
volviendo a esa realidad antes incubada en el pensamiento,
estas llenando espacios en una inercia plasmada, queriendo volver a seducir.