jueves, 28 de junio de 2012


Si sentir y añorar fuera lo único que nos mantuviese en vida no estarías con este problema. 

¡Déjame!


¡Que pecaminoso encuentro con las debilidades! sufriendo la duda en el desconsuelo. Ése, tan apaciguado con fantasías y con sucesos añorados

¿Viviré?
¿Vendrá hacia mi?
 No se qué será capaz de apaciguarme.
¿Qué mas me queda que esperar?... ¿Ahuyentarme en el olvido? ¡Eso nunca!.
No se si buscar allí o en el mismo lugar,

crearás.

No se si embaucar o seducir,

amarás.


No se si gritar o gemir,

gozarás.

¿Habrá alguien? 
Lo sabrás.

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