domingo, 11 de marzo de 2012

        Como en el día de hoy no hubo más que sorpresas, me retiré. Apoyé mis manos de un golpe contra la mesa y arrastre fuertemente mi silla antes de irme. Salí de la cocina y me encaminé a la calle, sin más que eso en la mente. No esperaba que nada sucediera afuera, solo salí.
         Me encontré con un lindo día, luego el sol me segó, y el viento tibio me amargó un poco. Me senté en la vereda y procuré mirar  hacia las esquinas, y el sol dando directo a los ojos.
   
        No esperaba a alguien, solo me interesaba observar, sin pensar y sin creer en nada.

        El momento me parecía único pero no de los mejores.
        Me pareció necesario, pero para siempre. Solo quise replantearme en el silencio.

       Allí no había nadie, podía verse el desierto de como uno se sentía.
       Comenzaba en ese estado ya a ver hacia las esquinas por si algo pudiera pasar,  el sol todavía directo hacia mis ojos. No me dificultaba la visión, no esperaba que realmente algo suceda. Solo quería sentirme curioso.
       Me olvide de mi curiosidad en el segundo en que mi cabeza vió la calle, y mis pies y rodillas se posaron, en donde la sensación de mi cuerpo, apoyado en la vereda, era sobre mí la permanencia con supremacía.
      Sosteniendo mi cabeza con mi brazo izquierdo
      mi mano abierta sobre el mentón,
      mi codo apoyado sobre mi pierna,
      mis pies transpirados,
      y mi mano derecha inquieta queriendo rasgar el cemento.

     Al parecer no entendía muchas cosas. Queriendo saber qué era, volví a mirar pero no había nadie. Mi pensamiento se desbloqueó y propuso su especialidad.
    Convoqué historias, oportunidades y suplementos. Me ví dentro de un circuito único, que nada lo cree y nada lo espera. Mi nada absolvió mis penas penándolas, y se concluye en mil opciones que jamás podré saberlas hasta que consiga la austeridad de las sensaciones impropiamente habladas.
    Esa penuria aumento mi lujuria.

    ¡Obnubilaré mis acechos y proclamaré mi sentir!
 
¿¡ Qué mejor forma de crear en mí... lo que paradójicamente hará que esos momentos, tal como estuvieron, se conviertan en otros!?
   

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