lunes, 3 de septiembre de 2012

Mis pies se hunden sin sigilo en el agua, pero mis pisadas no hacen chasquido.¿Me estaré volviendo agua?
Pero si hasta el agua cayendo sobre agua salpica. ¿Qué será?
Me uno a él como si no tuviera densidad.¿Soy un fantasma?. ¿Desde cuando estoy muerto?

¿Cuantas, cuantas veces el agua hizo que mi piel se estremeciera y mis pies se humedezcan? Ya no hay nada de ello. Salto como nunca antes, con tantas ganas de ver el agua como lluvia en el aire, pero éste quieto se queda.
Me meto en lugares mas hondos inundados por la tormenta y ni mi ropa se moja. La gente a mi alrededor, pasa por los costados mirando el agua, con preocupación en sus rostros, evaden los charcos, y en el mínimo contacto, el agua, se expande en todas direcciones.
El agua es inmune a mi cuerpo, pero mi cuerpo existe, lo veo reflejado con la imposibilidad de remover su imagen, amargada en su esencia, imposible de borrar. Ésto me crea una devoción a tal vil socorro, observando con detenimiento mi rostro, anonadado en la crueldad de mis ojos por tanta tristeza que deslumbran. Estoy queriendo atravesar el agua solo para consolarme, tan narcisisticamente triste.
Mi reflejo me pide una sonrisa, él no se va a mover hasta que lo haga. Yo sin más, con la ternura que me creó, sonrío, veo otro rostro, esa persona que vivió y sintió  por muchos años la agonía sin dejar de renacer. Una locura que inminentemente despierta y crea felicidad en sí misma. Extendiéndome su mano, lo sujeto haciendo que éste brote del agua empapándome con su salida, mirándome a lo ojos y sin dejar de sujetar mi mano habla con la sonrisa : - Volverás a hacerlo - ; y como si una fuerza lo echara al fondo del agua soltó mi mano, cayendo de espalda, haciendo que  el peso de su cuerpo al caer cree un estallido de agua dejándome ciego, envolviéndome de humedad y  frío de pies a cabeza.
Sintiendo que me iba enfermar salí de allí. Mi ropa estando empapada más el ruido del agua hizo que a muchos llamara la atención, miraban desentendidos. Sentí que podía respirar, estaba con el agua casi hasta las rodillas y exhausto, casi sin aire en los pulmones y temblando, como si hubiera estado horas bajo el agua.

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